Arte en el cielo
Todos, alguna vez, nos hemos detenido a observar las nubes. Cómo están dipuestas, los dibujos que hacen, lo que parece representar. A mí me gusta mirarlas y es cierto que, a veces, por no escribir siempre, crean obras de arte en el cielo.
Un cielo azul intenso, con pequeñas pinceladas blancas, muy tenues, puntitos de nubes esparcidos pero destacando un azul muy limpio.
Un cielo partido, la mitad es azul y la mitad de nubes esponjosas. Es un misterio ver cómo pareciera que se divide en dos, y que cada cual nos quisiera enseñar un mensaje.
Un azul emborregado, como decía el trabalenguas. Esas veces en el que parece que cientos de ovejas vuelan por el cielo azul claro, sin encontrar el principio ni el fin.
Nubes, sólo nubes, la cantidad de veces que no hay ni un trocito de azul, pero casi siempre termina apareciendo.

Un azul brillante, sin nada de nubes, donde los rayos de sol lucen espléndidos dando intensidad al azul. Rayos de sol entre las nubes: me parece una auténtica obra de arte natural.
Escaleras en el cielo. Me encanta cuando observo cómo las nubes se superponen, y parecieran unas escaleras o una especie de pirámide. Esa imagen me tiene un tiempo reflexionando.
Y esos momentos en los que voy conduciendo, por carretera o autovía, y observo cómo va cambiando el paisaje celestial. A veces montañas de nubes, otras algodones de nubes que ocupan medio cielo.

La sensación de flotar entra las nubes, cuando vas en avión y las ves por debajo, con un toque entrelazado de azul.
Cuando amanece o anochece, con los colores violaceos, amarillentos, anaranjados, rojizos...entre las nubes...pintando en el cielo, que cambia en cuestión de segundos.
Esas nubes que parecieran de fuego. Me encanta, es una de las imágenes "pictóricas" natural que más me gustan.
Cuando se nubla, va a llover y hay nubes negras no es que me guste como los otros, pero cuando desaparece el azul por ese motivo, no lo prefiero pero también tiene su encanto. Es necesario y luego estás deseando ver el sol.
El instante en que hace su aparición el señor Sol, o la señora Luna en todas sus fases, cuando están radiantes las estrellas, o cuando no están, cuando apreciamos el lucero.
Cuando el día y la noche tiene un color especial. Hay arte en el cielo.
Cuando los pájaros atraviesan el cielo en forma de V.
Los días de niebla, creando paisajes únicos que vemos de año en año.
Antes de llover, con ese efecto de "sfumatto". Cuando llueve y sale el sol, y el arco iris cubre todo el cielo, reflejándonos toda su gama de colores, a veces más tenue y otras más intensa.
Esos momentos en los que, sin haber llovido, aprecias el efecto arco iris entre las nubes, según las roce la luz del sol.
Me parece mágico. Las nubes, el cielo, lo veo y lo siento diferente si estoy en la playa o en la montaña, en una piscina, en mi terraza, en la calle, en diferentes ciudades...no siempre está igual, los colores son diferentes, las sensaciones también...e incluso los olores.
Me parece una maravilla este arte del cielo, siendo capaz de ofrecernos obras únicas en cuestión de segundos, minutos, horas, días...nunca es igual.
El cielo que improvisa y nos hace tener diferentes sensaciones visuales o sentimentales distintas y que no siempre somos capaces de valorar.
Hubo un pintor, John Constable, que se dedicó a hacer un Estudio de nubes, y así lo plasmó. Una de sus obras, 1822, se puede ver en Victoria and Albert Museum, Londres.

Como si de un meteorólogo se tratara, el artista anotaba cuidadosamente el día y la dirección en la que soplaba el viento en cada estudio que hacía de nubes.
Su obra era casi un atrevimiento contra la tradición académica, anclada en un concepto de paisaje heroico, que evitaba el comportamiento de la naturaleza. Pero él captó perfectamente ese interés por atrapar a las nubes con imágenes. Era una manifestación inestable de la naturaleza.
Según algunos científicos, humanistas, filósofos...era un síntoma de locura la impasible lectura estable de las nubes, y vinieron a ser metáfora de la mente incontrolada y la ausencia de razón, precisamente, porque el discurrir de los pensamientos iba, como los vapores en el cielo, a la deriva sin forma ni dirección.
Un misterio las nubes y el arte en el cielo.
















www-lacoctelera-com-inaki dijo
Un misterio precioso. Todo un espectáculo que has plasmado maravillosamente. Un beso azul celeste.
Iñakito.
16 Junio 2008 | 05:57 PM