Ya me descuelgo yo
¿Por qué en muchas ocasiones nos comportamos como lo hacemos?. Sí, somos humanos, con errores y aciertos, con equivocaciones, con posibilidad de arrepentimiento, de sentirse avergonzado, de poder ser perdonados, de tener la posibilidad de cambiar, de ser mejores, de madurar, de aprender a base de golpes, de tener una vida mejor, de superarnos...
Pero, ¿acaso no nos importa el dolor que pueda haber en otras vidas?. Sí, también cada uno tiene su cruz, sus momentos malos, sus propios problemas con los que se siente más que sobrado...como para pensar en otros...
Hay cosas en el mundo que no podemos cambiar, ¡ojalá estuviera en nuestras manos!, no podemos sentirnos mal por todo aquello que sucede porque no daríamos a bastos. Desgraciadamente, es mucho lo que sucede pero me refiero a nuestro alrededor...a la cercanía, a las personas que forman parte de nuestro círculo...bien sea de hogar, de familia, amigos, blogs, compañeros, conocidos, vecinos...
A una lágrima que nos habla, a una persona que necesita ser escuchada, a repartir unas palabras de aliento, a dar un empujón, hacer una llamada, enviar un mensaje, un e-mail, algo que sepas que le hará sentir bien...¿por qué nos detenemos? ¿por qué no expresamos? ¿por qué criticamos? ¿ por qué juzgamos sin saber? ¿por qué nos retiramos?...probablemente tenemos bastante con lo nuestro...¿siempre? ¿nos ponemos en el lugar del otro? ¿somos capaces de sentirlo aunque nos hable en silencio? ¿agradecemos sus gestos hacia nosotros? ¿Nos hemos planteado que igual nos brindaron una palabra de aliento o nos elogiaron mientras necesitaban tu compañía? Que lo hubieran pedido, ¿verdad?...no somos adivinos, si ni siquiera somos capaces de leer el brillo de unos ojos, de sentir un corazón cercano aunque nos separen miles de kilómetros, si estamos tan centrados en nosotros cómo vamos a ver lo que hay detrás de...y sentirlo ya mucho menos....
Cada día que pasa, cada detalle que evitamos...estamos haciendo que algo se muera un poco más, en la otra persona y en nosotros mismos. Tal vez mañana sea tarde. ¿Qué color le ponemos al gesto de “mirar hacia otro lado”? Creo que deberíamos contemplar una obra de arte que se expuso en el 2004.
Hace dos años escribí algo que, de algún modo, tiene que ver con todo esto. Trato de ver un mensaje en casi todo lo que me rodea y, por supuesto, las obras de arte no podían ser menos...puesto que forman parte de mi vida. Una obra de arte la analizo hasta exprimir el último jugo, saco conclusiones infinitas y me encanta aprender de las demás. Esto es lo que me produjo “El niño ahorcado”.
Recorriendo la coctelera me resultó bastante "chocante" encontrarme con críticas en el post de una amiga, sólo porque no gustó el modo en el que plasmó su mensaje. Su blog me parece muy interesante, teniendo en cuenta que la mayoría de los post son sobre salud y a todos nos incumbe. Al leer las críticas, sentí exactamente lo mismo que hace dos años con una escultura. Fue en la Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla (BIACS). Un artista italiano, Maurizio Cattelan, incluyó en la muestra la figura de un niño ahorcado. Fue una gran polémica la que se creó pidiendo incluso la retirada de la obra. La Consejería de Cultura, por supuesto, afirmó tajantemente: "no la vamos a quitar". (Momento para quitarse el sombrero y aplaudir...)
La obra de Cattelan consiguió el efecto que pretendía, que era despertar la polémica. Fue una sorpresa el hecho de plantearse la retirada de una escultura, cuando se trataba de una obra de denuncia de situaciones reales que se viven y ven todos los días. Cattelan denunciaba una realidad horrorosa que no se quiere ver, y que son los miles de niños que mueren a diario en el mundo, por falta de alimentos y por otro tipo de necesidades. El artista se preguntaba en esa obra "cómo puede ser la sociedad tan hipócrita que se sorprende por un muñeco colgado de un palo" cuando "nos encontramos a diario imágenes fantasmagóricas" de niños que mueren o que son víctimas de guerras o de otras situaciones. Aún no he tenido la oportunidad de visitar la BIACS este año, trataré de hacerlo en las próximas fiestas, pero la denuncia social está presente. Así es el tan criticado Arte Contemporáneo, como la vida misma.
Sin lugar a dudas, esa obra "niño ahorcado" me pareció la mejor escultura que había en toda la exposición. ¿Qué hubiera pasado si se hubiera descolgado esa escultura antes de tiempo? sólo hubiéramos hecho un ejercicio de monstruosa hipocresía, un mal lavado de conciencias e incluso produciendo un “atentado” contra la libertad de expresión artística. Después de descolgar al "niño ahorcado" cuando acabó la exposición...¿qué pasó? ¿nos olvidamos? o ¿nos dimos cuenta que la tarea continúa?. No miremos hacia otro lado ante la visión de los millones de niños que son "colgados" todos los años por el hambre, la sed y la miseria. El artículo de esta amiga me ha parecido tan bueno como esa obra. Muchas veces hay que mirar lo que hay detrás, el verdadero mensaje de una expresión (ya sea artística, literaria...) porque, al igual que en la obra que cito, existe mucho más que un suicidio en sí. Es importante captar el mensaje antes de lanzar una crítica.

Una metáfora que, quizás, hasta hoy es la más azul que he plasmado en mi blog.










www-lacoctelera-com-inaki dijo
Bueno, la mejor manera de hacer las cosas es poniéndonos en el lugar de los demás, (un ejercicio muy saludable). Pero vivimos en una época de egoísmo e hipocresía a partes iguales. Un besito, estupendo post.
10 Noviembre 2008 | 12:46 PM