Al natural
Corría el agua por la cascada de la fuente, en mi pequeño jardín. Sentada en el porche me quedé embaucada por un instante en esa estampa tan natural. Por fin una tarde libre, para mí, para pensar, para sentir, para ubicar todo esto tan raro que nunca antes me había sucedido. Y fue así como comencé a escribir, en aquel tiempo mío tan relajante, tan único, donde podía atrapar, palpar, saborear cada esencia de mi yo.
Los días raros no tienen por qué ser malos, tampoco buenos, sólo son diferentes. "Raros" es la palabra que mejor los define. Nada ha pasado más que yo. Llego a la conclusión que la edad tiene mucho que ver, es una etapa trascendente de mi vida. Y hay cambios que no se aprecian a viva luz, como de la niñez a la adolescencia o de la madurez a la vejez...pero en mi etapa, a diferencia del observador, sólo yo los percibo.
Fui siempre de sentir, de ponerme en el lugar del otro, de tener la conciencia tranquila ante mis actos. Fui de hablar cuando tuve que hacerlo, de escuchar cuando se me necesitó y de estar cuando era necesario. Fui de observar en silencio. Fui de llorar, de reír, de caer y levantar. Fui de aprender tras el renacer pero, por no ser perfecta, también fallé. Fui todo eso cuando decidí tener una calidad de vida e hipotequé hasta mi último rincón interior...a cambio de conocerme, de vivir, de seguir hacia delante sin ir pisándome los talones. No fue fácil pero mereció la pena.
Con los treinta cumplidos miro hacia la vida sabiendo que aún queda mucho por vivir y desconozco lo que me deparará pero me siento más preparada para continuar. También mucho más tranquila al saber que mi espejo es él, el que piensa y siente como yo. Y me miro y lo veo y se mira y me ve. Aunque los sentimientos de mujer siempre son más poderosos pero es un proyecto de vida mutuo, con cosas que se pueden elegir y otras tantas que no, pero con las manos y el corazón unidos.
Y sólo se me hubiera ocurrido pensar "¡qué pesada!" al ver dos llamadas seguidas de mi madre y, ahora sé que no es molestia sino que igual necesita contarme algo.
Y ¿quién hubiera pensado que lo que ayer me preocupada hoy se esfumó, si tan sólo ha pasado una noche y la percepción es distinta?. Y no hay sinrazones que valgan por encima de la lucidez.
Se desmoronó el proyecto profesional con el que soñé y aparcado está, no lo pienso remover. Porque de tanto darle vueltas lo terminaré por romper. La vida abre caminos y los tomas o los dejas según tu parecer, pero si te empecinas en uno tal vez te pierdas tres.
No sé por dónde va el rumbo pero ya no dudo de que lo encontraré. Tal vez sin buscarlo me tope con el.
En este tiempo raro cualquier otra función haré. No sé si mejor o peor pero la aceptaré.
¿Qué te ha pasado chiquilla? Pues que me siento más mujer. No es que antes no lo fuera pero es que "de golpe" me ha traspasado la piel, los sentidos, las neuras y hasta yo que sé.
Días raros o aleccionados...y así de rarita continuo porque parte de mi vivir es escribir.
Y posa su mano en mi cintura mientras me sobresalta suavemente. Y nos besamos con ternura escuchando el sonido de la fuente...
No hay más vida que la que uno acepta alegremente, no es derrota sino ser valiente! porque cuando menos lo espere habrá oportunidades inminentes.
















nazul dijo
Estoy de vuelta! a lo largo del día me iré pasando por vuestras casitas para ponerme al día.
Besos azules para todos
1 Junio 2009 | 10:12 AM