La gruta del duende azul
Salí con Taifuag a recolectar castañas pero, debido a mi tripota, me costaba avanzar sin dificultad por lo que decidí caminar para estirar las piernas y así fue como llegué hasta la gruta del duende azul.
Me senté en una enorme piedra plana desde donde se podía divisar aquel pequeño o gran paraíso de tonalidades relajantes y esencias naturales. Taifuag me había hablado de la existencia de este duende, Pabc, y de sus facultades, así como de su sencillez y esa habilidad para no hacerse notar pero agradecí enormemente haber encontrado ese lugar y apreciar la lección que le dio a algunos de los duendes que pululaban por allí.
Con un gorro añil y la piel del color de los pitufos, sin más argumentos que su inteligencia y sabiduría, comenzó a detallar una serie de elementos que nunca debía faltar en lo que denominó: la mochila de su ser.

"Pase lo que pase en la vida, estés arriba o abajo, nunca olvides portar contigo:
La prudencia. Para que esté presente en ti la reflexión, la precaución y la moderación.
La calma. Que la paz y la tranquilidad te acompañen en tu día a día.
La confianza. De la mano de la seguridad en uno mismo, del valor, de las cualidades. De la firme esperanza, la decisión y el ánimo.
La inteligencia. Que se irá desarrollando con el aprendizaje, el análisis, la comprensión. La habilidad, la destreza y la experiencia.
La bondad. Que destaque la calidad de bueno, la inclinación natural hacia el bien. Que te lleve a una suavidad de carácter y te haga ser amable. Sin olvidar la cortesía y el favor.
Trabaja constantemente la asertividad e irás tomando habilidad para expresar con facilidad y sin ansiedad el propio punto de vista, afirmar o ratificar los propios intereses, sin negar los de los demás ni emplear modos socialmente inaceptables.
Aprenderás a limitar, a acotar, a reducir, a traspasar, a atenerse. No dejes que nadie traspase tu ser sin tu consentimiento, porque recuerda que algunas cosas que nos suceden: malos modos, desplantes, chantajes, risas, marañas...nos pasan porque se lo estamos permitiendo al otro. Y aún así te sucederán, pero ve cultivando tus acotaciones tras uno de estos actos. No será fácil pero recuerda que a veces es mejor "ponerse una vez colorado que no veinte amarillo".
Estés donde estés. No dejes atrás la humildad. No presumas de logros y reconoce tus fracasos. Actúa sin orgullo.
Pasarás por muchos estados anímicos, por infinidad de emociones, sentimientos y pensamientos pero nunca olvides equilibrarlos con los elementos esenciales de tu ser.
Llorar, reír, subir y caer para siempre avanzar, para fortalecer.
No está de más que alguna vez portes con algo equivocado en la mochila. Si dominas el resto de esencias sabrás diferenciarlo y eliminarlo. Sin contar con el aprendizaje que habrás obtenido.
No olvides que lo que hoy está arriba, mañana puede estar abajo y viceversa. Por eso lo que siempre debe permanecer es tu propio ser".
Me alegré enormemente haber descansado justo al lado de esa gruta, y pensé en mi pequeño tesoro, en todas esas charlitas que ella y yo tendríamos a lo largo de la vida...inventando cuentos mágicos, repletos de fantasía, para traerlos y aplicarlos a la realidad.
















fenicia dijo
Que bello y que azul lo que acabo de leer amiga mia,la de la tripita.
kisses de color de mar
29 Octubre 2009 | 06:46 PM