Contradicciones
Para escribir este post, necesito retomar dos: Casi 16 (publicado el 18 de Julio del 2008) y Punto en común (publicado el 12 de Diciembre también del 2008).
Ha pasado relativamente poco tiempo pero un volteo tremendo en nuestras vidas. Este año la comida de Navidad no podrá ser tal cual la llevamos viviendo, pues alguna no podría estar sola porque otra personita depende mucho de ella, otras igual están tan pesadas que no se podrán mover y también las hay que conducir sola tantos kilómetros para el encuentro no es demasiado aconsejable.
Eduardo duerme plácidamente en su cunita desde hace unos meses. Iván no tardará en llegar coincidiendo con las mismísimas fechas navideñas. Paula tenemos previsto que llegue en la segunda quincena de febrero y otro miembro o miembra, como diría una de nuestras ministras, recién ha comenzado a formarse dentro de su mamá y ésta se encuentra tal como yo estaba en mis primeros meses: sin poder oler, comer, etc...
A ver si llega alguna amiguita para mi pequeña que sino, después de unos años, - comenta su papá- que va a tener que estar quitándole "los moscones".
Pero no por eso dejaremos de encontrarnos, aunque la fecha sea otra. Y es que si uno quiere hará todo lo posible por dejar un hueco para algo único e irrepetible. Habrá que barajar y ver las opciones más factibles...eso sí, el momento será aún más que especial con un nuevo tema "baby" incluido.
Mientras mi vida gira en torno a una tremenda contradicción....
Y es que la ley de la vida es así. Justamente el pasado fin de semana, con un viaje familiar le comentaba a mi marido. ¡Qué contradictoria es la vida!. Me miró y lo guié con mi mirada, mientras pasaba una mano por mi abultado vientre, a la par que observaba en silencio a mi abuelo.
En un sillón dormitaba mi abuelo, con casi 90 años (su cumpleaños es el 22 de Febrero ----coincidiendo con la fecha, días arriba o abajo, que llegará Paula). Sin dolencias, sin más enfermedades que el achaque de la edad. Con una vida bien vivida, llena de recuerdos, con infinidad de historias y experiencias. El mayor de muchos hermanos, el aparentemente más débil y el más fuerte de trayectoria.
Hace unos meses miraba a mi marido y comentaba: ¡Con lo que yo he sido! y volvía a cerrar los ojos.
Tratamos de animarle, de alegrarle los momentos que estamos junto a él, de interesarnos por sus historias, de llevarle algún regalo que le agrade...pero tiene muchos momentos de sueño, no porque no duerma sino porque la vela se consume sin poder alumbrar más luz que la que ya queda.
Y es una contradicción tremenda, porque sé que es ley de vida pero llegarán a la mía dos momentos casi juntos. Cuando mi pequeña comience a ver la luz y...sí, ése otro...y no deja de causarme contradicción, porque cuando le comento que, si Dios quiere, celebraremos los dos cumpleaños juntos, el de la peque y el de él...siempre me mira -trago saliva sin que se de cuenta- cierra los ojos y duerme.
Lo más curioso de todo es que tiene su mente bien, a pesar de algunos lapsus. Antes de saber el sexo de mi hija me preguntó: ¿cómo está la niña? Yo le contesté: la niña o el niño está muy bien...a ver lo que viene. Él dijo: a mi me gustaría una niña.
Y muchas, muchísimas veces le pregunta a mi madre que cuando va a venir la niña. Ella le habla de mí, de mi hermana...él siempre dice: no, yo digo la niña, la chica....
Y me gustaría que al menos pudiera verla....por él principalmente, por mí también, por el avanzado estado en el que me encuentro y encamino y... porque mi hija tenga una foto junto a él.

















fenicia dijo
QUE HERMOSO POST AMIGA Y QUE TERNURA AZUL DESPRENDES.
BESOS
16 Noviembre 2009 | 06:37 PM